9 de diciembre de 2015

Para vos, para siempre.

 Hoy me dieron la peor noticia que me podían dar, 
hoy me toca despedirme de vos y dejarte ir. 
 Siempre supe que este día llegaría 
pero no esperaba que fuera tan pronto. 

 Hoy decidiste descansar, pero las memorias no duermen 

y los sentimientos no se apagan.
 Voy a recordarte en cada cosa que vea, 
voy a extrañarte cada día de mi vida. 

Sabes que hubiera dado mi vida por vos, 

y si bien el dolor es insoportable 
nunca me voy a arrepentir de haber sentido este amor. 

 Hoy me toca despedirme y agradecer. 

Agradecer a la vida que te puso en mi camino 
y que me dio la posibilidad de experimentar tanta felicidad. 

 Hoy me toca decirte gracias, y hasta siempre, gordo.

 Siempre vas a estar en mi corazón. 

15 de noviembre de 2015

Momento de claridad

 Hoy siento que tengo mucho para agradecer. De repente me siento feliz y dichosa de todo lo que alcancé y de toda la gente que me rodea, si pudiera enfrascaría este sentimiento para poder revivirlo todos los días.  Todo lo que hice en mi vida me llevó a este punto, a donde estoy ahora. Tengo suerte de ser quien soy y de estar rodeada de una maravillosa familia que está más unida que nunca; tengo suerte de tener amigos que me mantienen cuerda y una persona especial que me hace soñar despierta.  Sé que no siempre todo es perfecto, todo se complica y todo empeora, pero en este momento, justo ahora, solo me siento feliz. Hoy mis ojos deciden ver solo lo bueno y eso es algo nuevo para mí. Hoy puedo decir que amo ser quien soy y tengo suerte de llevar la vida que tengo. 


13 de noviembre de 2015

Lo mejor de mi vida

El día que deje de quererte va a ser el día en que deje de respirar.

Sé que nunca nadie va a entenderme, y eso es lo mas triste de todo, 

 te vas a ir sin siquiera saber lo que siento, lo que significas para mí
 y la felicidad que generas.

Haría lo que fuera por vos, de hecho ya lo hago.

 Siempre vas a estar primero en mis prioridades,
siempre vas a ser lo mas importante y eso es una promesa.

Si querés mimos voy a ser la primera en tender la mano.

 Si estás enfermo voy a cuidarte hasta el cansancio.
Si pudiera te daría incluso las horas que me quedan de vida.

Haría lo que fuera por vos sin dudarlo siquiera. 

Porque al fin de cuentas sos y siempre vas a ser lo mejor de mi vida.

6 de noviembre de 2015

Generación perdida

Hoy les comparto este increíble poema que escribió un niño de tan solo 14 años llamado Jonathan Reed. 
 No se sabe en qué año se escribió este poema, tampoco se sabe donde está Jonathan, pero si leen este poema hasta el final les aseguró que los va a sorprender. 
 ¡Feliz lectura!



Generacion perdida
Jonathan Reed

  Soy parte de la generación perdida
  y me rehusó a pensar que
  yo puedo cambiar el mundo
  Se que esto puede ser shockeante pero
  "La felicidad viene de adentro"
  es una mentira y
  "el dinero te hará feliz"
  Asique en 30 años les diré a mis hijos que
  no son la cosa más importante en mi vida
  Mis jefes sabrán que
  mantengo mis prioridades en orden porque
  el trabajo
  es más importante que
  la familia
  Te diré algo
  hace un tiempo
  las familias se mantenían unidas
  pero esto ya no es una realidad en mi era
  Ésta es una sociedad que arregla todo fácil
  Expertos me dicen que
  en 30 años estaré celebrando mi décimo aniversario de divorcio
  No voy a creer que
  viviré en un país que yo construí
  En el futuro
  la destrucción medioambiental será una norma
  Nunca mas podré decir que
  mis pares y yo nos preocupamos por esta tierra
  Será evidente que
  mi generación es apática y letárgica
  Es estúpido suponer que
  aún hay esperanza

   Y todo esto se volverá verdad a menos que decidas revertirlo.

AHORA LÉELO DE FINAL A PRINCIPIO

31 de octubre de 2015

Luces en la oscuridad






 Era diciembre otra vez, y el atardecer era maravilloso. Tan cálido que los niños se resistían a volver a sus casas, algunos hacían fila para una segunda vuelta, otros corrían en círculos mientras sus madres los perseguían con la mirada. Aquella calesita, que alguna vez había presenciado el primer beso de una joven pareja, brillaba en la creciente oscuridad.

 Ella fue la primera en llegar, como siempre. Se sentó en el mismo banco y contempló el paisaje con una sonrisa melancólica, jugueteaba con su anillo de casada y miraba en todas direcciones, esperando que él apareciera. El dedo anular comenzaba a dolerle cuando él apareció. Se saludaron con un abrazo algo incomodo. Todos los años era igual, comenzaban una charla banal, como si fueran dos extraños y luego recordaban todas aquellas cosas que los habían juntado y hablaban como los viejos amigos que eran.

 Se sentaron con la mirada perdida unos minutos hasta que él rompió el silencio.
     
        -    ¿Y cómo están los chicos?

 Ella lo miró y sonrió mientras asentía con la cabeza.
  
        -      Genial. Ani va a empezar la secundaria el próximo año. Está muy emocionada.

        -     ¿Ya?- un bufido se escapó de su boca.- Como pasa el tiempo.

 El sol terminaba de desaparecer mientras él le contaba las últimas anécdotas de Ignacio, el más pequeño y terrible de sus tres hijos. De repente, y sin darse cuenta, estaban riendo de sus historias actuales. Los hijos, el ascenso que él había tenido a mitad de año, las vacaciones en el Sur que ella planeaba. Todo comenzaba a parecer mas normal, no mas sonrisas tiesas, ni risas incomodas, todo volvía a ser como era antes. Ninguno se animaba a hablar del pasado pero ambos sabían que era imposible no tocar el tema, en algún momento se iba a dar.

       -    Nacho odia ser el más chico. Siempre está diciendo que quiere un hermano. Lo único que me falta ahora es un bebe- dijo riendo.

 Ella se tensó en el lugar y de repente él dejo de reír, como si ya no le causara gracia. Ya nadie quedaba en el parque, pero la calesita aún brillaba en la noche. Había llegado el momento, ahora el tema estaba dando vueltas entre ellos, como una nube invisible. Él quería cambiar de tema, no estaba listo, ni quería hablar de eso.
     
       -    ¿Cómo está tu mamá?

Ella volvió a juguetear con su anillo mientras respondía.

       -    Está mucho mejor por suerte. Tiene días malos, como todos, pero al menos la enfermedad no avanzó.

       -    Bueno, eso es una muy buena noticia.
      
      Ambos volvieron a quedarse en silencio, mirando las luces. Cuando él se volteo a verla reconoció esa vieja sonrisa, pero ahora noto unas pequeñas arrugas a los costados de los ojos, las arrugas de la felicidad como él las llamaba. Por un segundo ella dejó de sonreír y dijo: 

       -    A veces pienso que pasaría si Ani quedara embarazada a los diecisiete...- meneó su cabeza queriendo alejar ese pensamiento- Y puedo entenderla. Puedo entender porqué mi mamá reaccionó como lo hizo conmigo.
     
      Ya no había vuelta atrás. El suspiró y bajó los ojos cuando ella quiso mirarlo.

       -    Éramos dos nenes. Infantiles, inmaduros.

       -    Vos tenías tu pelo azul. ¿Te acordás?- ella comenzó a reír.- No puede creer que te haya dejado hacerte eso.

 Sus risas volvieron a sonar sinceras por un segundo, e incluso sus manos se entrelazaron.

       -    Éramos dos nenes, tenes razón, pero sí que queríamos a ese bebe.- mientras ella decía esto se le escapó una lagrima que intentó esconder rápidamente.

 Él le estrecho más fuerte la mano.

       -   Si. Si lo queríamos. Pero no era el momento, hubiera crecido en un hogar lleno de peleas, de silencios.

       -    No era el momento- repitió ella como queriendo creérselo.- Nuestra vida hubiera sido muy diferente

      Pero la verdad es que ella hubiera dado todo por tener ese pequeño en sus brazos al menos una vez. Lo que le había pasado a los diecisiete años aún la perseguía, por lo ocurrido con ese bebe nonato no podía tener hijos. Ani y Maia eran adoptadas, y si bien ella las amaba con locura le hubiera encantado llevarlas dentro.   

       -    ¿Cuántos estaría cumpliendo hoy?

     Sus ojos se encontraron por primera vez en la noche.

       -    Hoy serían dieciocho. Ya sería mayor de edad.

      El silencio volvió a hacerse presente mientras los recuerdos venían a sus cabezas. Ellos ya no recordaban las peleas de los últimos años, incluso de antes de que ella quedara embarazada, ya no recordaban ese rencor que había terminado la relación hace tanto. Quizás era la luz de la calesita, que iluminaban todo con un color cálido que parecía envolverlos, pero allí sentados todos los recuerdos que les venían a la cabeza eran los buenos, su primer beso (en ese mismo lugar), su primera vez juntos, cada risa, cada película, cada beso.

      Luego de un rato ella se puso de pie. La noche comenzaba a refrescar y su familia la esperaba. Aún tomados de la mano se despidieron, esta vez con un abrazo sincero y lleno de cariño. Ella le dio un beso en la mejilla y desapareció.

 Los dos tomaron caminos distintos esa noche, pero sabían que habría un día el próximo año donde se reencontrarían y recordarían todo. Podrían recordar al bebe que ambos hubieran querido tener, y revivir ese amor infantil e irracional que en algún momento habían sentido.



 Su historia de amor era de aquellas que no se olvidan fácilmente. Los dos formaron sus familias y forjaron una nueva vida separados, pero quien los conociera vería que aún queda algo allí, algo que los une después de tanto tiempo. Algo que no se puede olvidar con el pasar del tiempo, la historia y los recuerdos de todo lo que vivieron juntos.  

14 de octubre de 2015

Dedicatorias

 ¿A quién o a qué agradecerías por convertirte en la persona que sos hoy?
 Para mí de eso se tratan las dedicatorias de los libros, agradecer a la o las personas que te ayudaron a crecer y alcanzar tus sueños y expectativas. Todos tenemos a esa persona que nos da el empujón (ya sea positivo o negativo) que nos mantiene avanzando por el camino. La persona que nos levanta cuando tropezamos y queremos abandonar. Esa es la persona digna de agradecer, porque sin ellos no hubiéramos llegado a donde estamos ahora.  

 Mi agradecimiento sería para las personas que me introdujeron al maravilloso mundo de la literatura. A los hombres de mi vida, que siempre me leyeron los libros que quise, cuando quise. 

Les comparto las mejores, divertidas, emocionantes y significativas dedicatorias de libros. 


"A mi esposa Marganit y a mis hijos Ella Rose y Daniel Adam sin 
los cuales este libro se habría terminado dos años antes"





 "Este libro está dedicado a mi padre, Joseph Hill Evans, con amor. Como dije antes, papá no lee ficción. Él todavía no se dio cuenta que esto esta dedicado a él. Este es el segundo volumen, vamos a ver cuanto tarda en darse cuenta"



















Esta fue el "No agradecimiento" de E.E Commins a todas las editoriales que alguna vez lo rechazaron. 















Y para terminar, mi favorita:





¿Cuál les gustó a ustedes?

10 de octubre de 2015

El retroceso

El retroceso




 Un nuevo día que no significaba absolutamente nada en su vida. Cuando él abrió sus ojos por primera vez esa mañana la luz fluorescente lo hizo gruñir. Aquella luz molesta, que lo había acompañado en su estadía en la cárcel, ahora le daba justo en los ojos que no se habían acostumbrado aún al brillo extraño. En ese momento, pestañeando para adaptarse, deseó que en esa pequeña celda hubiese una ventana, una pequeña al menos, que fuera su contacto con el mundo exterior, que él a pesar de todo seguía queriendo. Pero eso era pedir mucho, ¿cómo habría ventanas con el riesgo que eso exponía? Si hubieran querido poner una ventana tendrían que haber tomado todos los recaudos necesarios para que los rayos no quemaran todo lo que tocaran.
 Él se mantuvo acostado, con las manos debajo de su cabeza, soñaba despierto, como siempre. También recordaba aquellos viejos tiempos en los que se sentaba con su abuelo a escuchar sus historias. Recordaba esas tardes con un especial cariño, porque esas historias parecía poseer el poder de transportarlo a tiempos en los que él siquiera había vivido. Recordaba cada palabra de su abuelo, cada comparación y cada anécdota:

  “Recuerdo las historias que mi abuelo me contaba cuando yo era igual de pequeño que vos. Esas historias me llenaron de esperanza y buenos pensamientos, y espero, que los mismos sentimientos se reflejen también en tu futuro. Porque se cuenta, que antes nada era como lo es ahora…”

 “... se cree que antes, con el amanecer de cada día el pasto verdadero se sentía frió y húmedo. Una vez leí un libro de ficción sobre un hombre que retrocedió miles de años, al momento donde todo era aún natural, solo para comprobar si eso era cierto, y sí lo era. Yo pienso que es una lástima entonces, que el pasto verdadero se haya reemplazado por el pasto sintético de hoy en día. En esa época, todo crecía de la tierra…” 

 “ Antes, cuando el padre de mi abuelo era un niño la gente todavía poder salir al exterior sin protección, no por mucho tiempo claro, pero aunque sea uno podía quedarse parado cinco, quizás diez minutos sintiendo el calor de la luz del sol. Aún en esa época quedaba un poco de protección natural pero luego, lamentablemente, vinieron años terribles donde se dice que el hombre terminó de destruir la… ya me olvidé su nombre. La memoria de un viejo nunca es confiable. Pero si recuerdo querido nieto que, según las historias, antes en ciertas partes del mundo había grandes bloques de agua congelada, y al desaparecer, ciudades enteras quedaron sumergidas, había algunas... ”

 En esa celda todas esas historias parecían ya muy lejanas. ¿Había sido cierto todo lo que había dicho su abuelo en aquella sala? ¿O sólo eran los cuentos inventados de un viejo loco?
 - Pasto mojado y Sol sin protección… ¡Pfff! Claro- susurró él.
 Claro que su abuelo mentía. Si todo era cierto, ¿qué había llevado a la destrucción de semejante mundo donde uno podía respirar y acostarse al Sol? ¿Cómo era posible que esas hermosas cosas hubieran desaparecido como si nada? Nada tenía sentido. Según su abuelo, antes no existía solo una gran población, sino cientos de ellas. ¿Cómo era posible que hubiera desaparecido tanta gente hasta convertirnos todos en parte de una misma comunidad? Mentiras. Todo eran mentiras.
 Él se levantó de su camastro y anduvo por alrededor de la celda con pasos apresurados, meditabundo. Su casco le pesaba más de lo normal esa mañana, se lo hubiera arrancado de la cabeza si no fuera vital para él, tan solo si no le suministrara el aire puro. Se sentía mareado y agitado. Todos los cuentos con lo que había crecido habían sido puras mentiras, era un idea devastadora. Pero a su vez, esas mismas mentiras lo habían llevado a ser quien era y a hacer lo que él había hecho. Gracias a esas mentiras su cerebro se había desarrollado con ciertas ideas que habían hecho todo esto posible.
 “¿Qué hubiera sido de mí sin esas mentiras? ¿Qué sería del mundo sin la sabiduría de mi abuelo?” pensó para sus adentros.
 De repente, una sonrisa se le escapó, miró hacia arriba, al techo gris que tenía tan solo a unos pocos metros de su cabeza, había tantas preguntas dentro de él purgando por salir. Quería gritar, deseaba, más que nada en el mundo que su abuelo estuviera ahí para ver la “Obra de arte”, como él la llamaba.
 - Abuelo, si tan solo pudieras ver en lo que se convertirá el mundo- susurró, aún sonriendo-. Siempre me repetías la misma frase. “Si desean ellos avanzar hacia un mundo mejor, deben aprender a retroceder”.
 Tomó un largo trago de aire. Sabias palabras había pronunciado su abuelo, y él, al fin, podría lograr que eso se cumpliera.
 - ¿Querías retroceso? Espera a ver mi Obra, Abuelo- no se dio cuenta que estaba gritando.
 Esta vez comenzó a reír, algo histérico, de nervios. En ese momento, oyó los pasos que se acercaban a su puerta, se volteó lentamente justo para ver a dos oficiales entrando a su celda.
 - Bonitos cascos, señores- dijo él a modo de saludo.
 Los hombres, sin hablar y apenas mirándolo, lo tomaron de los brazos y lo escoltaron todo el camino, por ese estrecho pasillo gris y sin ventanas. Las botas de los oficiales resonaban por todas las paredes, casi era un ruido insoportable en el medio de todo el silencio. Él solo deseó que todo esto acabara, pero sabía que ya no faltaba mucho. Tomó un gran trago de aire, pero en realidad, lo que buscaba era coraje.
 Luego de unos minutos, y unas cuantas esquinas que solo prolongaban el entristecido pasillo los oficiales se plantaron frente a una puerta de acero, como la de su celda. Uno de ellos introdujo la clave en un pequeño aparatito y se hizo a un lado, el otro, que aún lo sostenía por el brazo, lo obligó a entrar al pequeño cuarto que no era una celda. Esta habitación solo tenía una mesa, también de acero con dos sillas enfrentadas. El oficial casi lo lanzó a una de ellas, la más alejada de la puerta y luego se alejó y la puerta volvió a sellarse.
 Él se quedó allí sentado, jugando con una manga de su mono. Intentaba esconder su ansiedad, pero no podía contenerse, con una sonrisa en le preguntó, a los gritos, a los oficiales que esperaban del otro lado cuánto más lo tendrían allí. Justo en ese momento la puerta se abrió de un golpe.
 - Ya sabías que iba a venir. ¿No es así?- un hombre de traje elegante apareció en la habitación.
 - Es un honor tenerlo acá, Señor Presidente. Pero creo que quedó en claro que no voy a dar el brazo a torcer.
 - Nada es certero hasta que yo lo diga- el hombre se sentó en la silla de enfrente y reposó sus codos en la mesa para acercarse a él-. Lo entiendo, aunque no lo parezca. Entiendo la idea, ¿Sabe? El miedo es capaz de cambiar las ideas, los deseos, incluso el actuar de las personas. Eso es lo que está buscando, un cambio. ¿Verdad?- el hombre de traje elegante se levantó de su silla y comenzó a rodear la mesa lentamente-. Lo entiendo, pero no logrará nada así. No enviará ningún mensaje de este modo. ¿Acaso no lo ve?
 - Es un acto muy noble que quiera ganar mi confianza con discursos baratos, pero nada de lo usted me pueda decir cambiará mi parecer, y menos mi actuar. Mi Obra no tiene vuelta atrás. Lo que está hecho no puede remediarse. La raza humana sabe muy bien esto, destruimos todo los que nos quedaba. Yo sólo vengo a terminar la tarea.
 - ¡No existe tal cosa como la Obra!- el presidente golpeó sus puños contra la mesa tan fuerte que el sonido hizo que los dos guardias entraran apresurados para comprobar que todo estuviera bien.- ¡Márchense!- y cual lacayos, los oficiales desaparecieron por el umbral con la misma rapidez con la que habían aparecido.
 - Usted cree que no existe la Obra, pero existe, y está a punto de dejar su huella.
 En ningún momento él perdió la calma, mantuvo su sonrisa durante toda la “entrevista” y la seguridad en su plan.
 - ¿Qué pretende con esto?- el presidente se había calmado, pero aún se lo veía nervioso, él creyó que estaba asustado.
 - ¿No lo ve? Este mundo se ha convertido en un desastre-alzó sus brazos- y es nuestra culpa. Todo lo que hacemos por nuestro bien es lo que mata al mundo en que vivimos. ¿Valió la pena? Todas esas piedras, esas nubes toxicas, fuimos completamente egoístas y nos dimos cuenta muy tarde. Vengo a cambiar el mundo, vengo a transformarlo.
 - ¿Cómo planea hacer eso?- el  presidente volvió a sentarse, esta vez sorprendido, el plan estaba a punto de ser revelado y lo sabía. Estaba ansioso y asustado, sus ojos estaban bien abiertos y la frente sudaba.
 - Uno creería que no podemos volver el tiempo atrás, pero si podemos.- el hombre se apoyó en la mesa, para acercarse más- Solo necesitamos retroceder al tiempo donde los saberes no destruían el mundo. “Sin avance, no hay destrucción”  dijo una vez un sabio. Vengo a hacer lo que nunca nadie pudo, retroceder el tiempo.
 - Eso es imposible. No puedes retroceder el tiempo para borrar el avance.
 - No, señor, nada es imposible cuando el deseo es tan fuerte como el mío. Quizás sea cierto, no puedo borrar el avance, pero si hacerlo desaparecer.
 - ¿Cómo? ¿Algún virus? Sabe que sin la tecnología prácticamente moriríamos.
 - No voy a atacar la tecnología, voy a atacar los saberes más básicos de la humanidad- dijo él con una sonrisa triunfante en el rostro.
 “Ya casi abuelo, ya casi”
 El presidente pensó un segundo antes de hablar.
 - ¿Cómo va atacar algo que es parte de la misma humanidad? Para eso necesitarías…
 Él comenzó a reír cuando vio la reacción del presidente. 
 - Ahora lo entiende. ¿No es así? El mundo era mejor antes. Cuando los hombres vivían por su cuenta, no había saberes que destruyeran el mundo. La sociedad comenzó a caminar, y con eso, el mundo se convirtió en una esfera donde ya casi no se puede vivir. Nosotros hicimos desaparecer al mundo, tal como era, es hora de nuestra lección. Todo sería mejor si volviéramos a la antigüedad.
 - ¿Cómo vas a hacer eso?- el presidente ignoró las formalidades en ese momento- ¿Acaso crees que puedes crear una especie nómadas sin saberes que nos detenga?
 - No, el universo se encargará de crear una nueva especie. Yo solo acabaré con esta.
 Todo se detuvo en ese mismo momento. El presidente finalmente comprendió todo lo que ese hombre había querido. Un retroceso para la sociedad significaba una pausa para el mundo, si ya nosotros no podíamos vivir en este mundo, quizás esté se ocupara de crear una especie que si pudiera. Haría que toda la raza humana desapareciera y sólo había una forma de que eso fuera posible.
 - No puedes hacerlo… ¿Cómo…?- el presidente se detuvo, asustado por la respuesta a la pregunta que se formaba en su cabeza.
 - Ya ha habido otras, sólo que la mía será mejor. Alcanzará cada zona del planeta y eliminará todo rastro de saber, de destrucción. Todo empezara con un boom y luego todo desaparecerá. Así de fácil el mundo quedara vacío, y todo volverá a comenzar en millones de años, si es eso posible. Lo merecemos y usted lo sabe.
 El presidente estaba pálido, no había expresión en su rostro. El hombre salió corriendo a toda velocidad, para alertar a quien pudiera de la bomba nuclear más grande que el mundo conocería. Pero lo cierto es que nadie podría parar lo que había comenzado. Solo faltaban pocos minutos para que todo desapareciera.
 Él comenzó a reír, mientras veía correr al presidente y a los dos guardias que repentinamente se habían olvidado de él.
 - Todo lo que has querido está aquí, abuelo. Sólo debes esperar.
 Por su cuenta volvió a su celda, ese lugar en que sentía como casa, ya que él nunca había tenido una desde que su abuelo había muerto. Se sentó a esperar que el trabajo de su vida dejara su marca, esperó hasta el momento exacto con los ojos esperanzados. Sabiendo que su abuelo estaría orgulloso de la Obra de arte. Una sonrisa se asomó por su rostro.
 - Hasta siempre, abuelo.


 Luego, todo se volvió negro y el tiempo pareció retroceder. 

19 de septiembre de 2015

Proyecto II - El plan perfecto

Buenas noches!! Tardé en reaparecer pero acá les traigo mi segunda parte del proyecto. El disparador (que encontré en la pagina de Sarah Selecky) es: 
 - Escribe una historia que comience con "eran tres de ellos"-





El plan perfecto


 Eran tres de ellos, uno en cada esquina. Todos tenían las chaquetas negras que los tapaban hasta los tobillos convirtiéndolos en sombras escondidas en la noche. Esa era la señal, era mi momento de actuar. Moví un poco mi cabeza de un lado al otro para relajar mi espalda y como si nada comencé a caminar. La noche impecablemente oscura parecía cómplice de mi secreto, como si estuviera ayudando a que todo saliera de acuerdo al plan.

El hombre apoyado en el poste de luz me hizo un gesto. Estaban todos listos para ayudarme si las cosas se complicaban. No era una tarea fácil, muchos habían intentado hacer el trabajo pero habían sido capaces de cumplirlo. Yo era la última opción y todos contaban conmigo. Este era su quinto escondite en siete meses. Esta mujer sabía cómo desaparecer del radar, pero no del nuestro. Se suponía que nosotros éramos mejores, más hábiles y más en cantidad, pero aún así ella siempre parecía estar un paso delante de los hombres más poderosos de la clandestinidad.

 Subí los cuatro pisos sin apuro y procurando hacer silencio aunque el resto del edificio estaba vacío. Antes de subir el último escalón desenfundé mi  P99 y cuando estaba de pie ante la puerta esta se abrió de un tirón. Ella salió y se tiró a mis brazos.
     -          Tenía miedo. Pensé que te habían descubierto.

 Miró para sus costados y entramos al pequeño y maltrecho departamento. Le acaricié la mejilla húmeda, su máscara de pestañas estaba corrida pero se veía tan adictiva como siempre. Le aseguré que no había de qué preocupare, que todo estaba bien y que nadie sospechaba de lo nuestro. Y si lo hubieran hecho me hubieran matado por conspirar con el enemigo. Se acercó a mí como ese andar elegante y me besó suavemente. “Mi héroe” susurró contra mis labios y un escalofrío recorrió mi espalda, nunca había conocido a alguien como ella. Esta vez su suave beso se convirtió en algo un poco mas apresurado pero la alejé de mí. Debíamos continuar con el plan, no contábamos con mucho tiempo.
     -          ¿Están aquí?- pregunté mientras preparaba la escena.

17 de septiembre de 2015

Cuatro letras




  Amor. Palabra de cuatro letras que esconde millones de sensaciones distintas.

La Real Academia Española lo define como: “Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear”.

 La ciencia, como:  “Un estado evolucionado del primitivo instinto de supervivencia, que mantiene a los seres humanos unidos y heroicos ante las amenazas y facilita la continuación de la especie mediante la reproduccion”.

 Pero, ¿hay de verdad alguna manera de expresar el significado del amor en palabras? ¿Acaso se puede enfrascar algo tan grande y hermoso en una simple frase?

  Hay personas que nunca encuentran el amor, otras que lo buscan sin cesar, y están aquellas afortunadas personas a la que el amor le aparece en frente en el momento menos esperado. Sea como sea, todos soñamos con encontrar esa cosa inexplicable que nos hace hacer idioteces; y seamos sinceros, ni siquiera nosotros sabemos por qué lo deseamos.
Pero la verdadera cuestión del amor, la más básica de todas en realidad, es qué estarías dispuesto a sacrificar para nunca dejarlo ir.



11 de septiembre de 2015

La soledad





Se paró en la cima de ese enorme risco. Dejó que el viento salvaje lo despeinara, y sintió como el aire arrastraba todos los pesares que había acumulado este tiempo. Sintió como, de a poco, cada una de sus preocupaciones desaparecían. Todo lo que importaba era ese momento y esa maravillosa vista.

 Siempre le había temido a la soledad, pero de pie en esa inmensidad sintió una paz que nunca había experimentado. Estaba solo sí, pero por primera vez en su vida aceptaba que la vida nunca es perfecta. El silencio hubiera sido total si no fuera por el murmullo de un río que pasaba a lo lejos.



 Entendió que todo tiene sus altibajos. Cuando pudo aceptar esta ley se sintió más ligero. Y por primera vez en mucho tiempo se sintió feliz. 

 Aspiro y llenó sus pulmones con aire puro, deseando nunca olvidar esta sensación. De repente aceptaba la soledad, aceptaba todas las malas épocas que lo habían traído a este lugar, a este momento. Se dio cuenta que podía ser feliz, porque finalmente estaba en paz con él mismo. Inspiró una vez más y sonrió, ahora sabía que iba a estar bien, sin importar que le pasara. Si la vida tiene sus altibajos no hay de qué preocuparse; cuando estamos abajo, no importa que tan abajo, solo queda un camino por tomar, el que nos lleva a la cima.

6 de septiembre de 2015

Proyecto I - Diez

 Este el primer borrador que comparto con ustedes, el inicio de algo tan importante para mí.Este disparador lo encontré en la gran pagina de Sarah Selecky (http://www.sarahselecky.com/) 

 El disparador es este: Escribe una historia que involucre una cuenta regresiva. Empieza con el 10 y termina la historia con el 1. 

 Como verán al leerlo, no le hice estricto caso al disparador, hice mi propia versión. Sí empecé a escribir desde el número 10, pero en realidad ese el final de la historia, e inicia en el número uno. Ustedes pueden leerle desde inicio a final (1 a 10) o desde el final al inicio (10 a 1). Cada uno elegirá como prefiera! Yo creo que ambas maneras tienen sus riquezas distintas. 




 Cuando terminen de leerlo me gustaría saber cuál es su opinión, ¿En qué sentido decidieron leer la historia? ¿Se animan a escribir una historia con este disparador? Si es así sus borradores serán bienvenidos para subirlos al blog. Espero sus comentarios. Ojala les guste!




Diez

10. Me siento mejor. Estos meses, a diferencia del año anterior, han sido de mucha ayuda para olvidar el dolor. O quizás solo me he acostumbrado a vivir con este vacío en mi pecho, no ha sido nada fácil pero de todas maneras ya estoy mejor.
 Comienzo a olvidar, a vivir mi vida de nuevo. Mi vida tal como era antes, hace 10 años.  

9. Me seco la lágrima solitaria que resbala por mi mejilla con la manga de mi camiseta. No se qué otra cosa puedo hacer, ya he intentado todo y he dicho todo, pero nada parece funcionar. Sólo queda el olvido.
 Le doy la espalda y doy un paso tímido, dudoso. Si me largo ya no habrá marcha atrás. ¿Puedo olvidar tanta historia tan fácil? No. No puedo. Esa es la verdadera respuesta.
 Me volteo, otra vez la veo partir sin mirar atrás. Una frase se queda atascada en mi garganta. Es inútil ya pedirle que reconsidere. Que no se vaya.
 Ella dobla por el sendero del parque y es la última vez que la veo.

4 de septiembre de 2015

Inicio del proyecto

 Tal como lo dice el titulo, este blog se basa en un proyecto personal.

 Es bastante simple en realidad, a veces uno tiene ganas de escribir pero nos enfrentamos a la hoja en blanco y las ideas no vienen. Problema común. Por eso ideé un método mas dinámico, recopilé varios disparadores o writing prompts súper interesantes para escribir sobre ellas.

 Yo voy a compartir cada borrador con ustedes y espero que puedan comentar al respecto, uno crece de las críticas constructivas, y estoy mas que ansiosa de escuchar sus opiniones.

 Pero claro que eso no es todo, los invito, a todos los demás aficionados, a apoderarse de estos disparadores y crear sus propios borradores para compartir conmigo y si están de acuerdo, exponerlos también en este blog para crear una comunidad de escritores que crece cada vez mas.

 Cuento con el apoyo y la colaboración de todos ustedes y ojala muchos se sumen a este proyecto. Ahora basta de hablar y manos a la obra! 


PD: El sabado a la noche subo el primer texto, estén atentos! 

1 de septiembre de 2015

Reflexión de un día gris.



La segunda ley de la termodinámica enuncia
 que todo sistema invariablemente se dirige al caos rotundo.

 Podemos reír, correr, jugar, besar, abrazar, 
y hacer todo lo que queramos para aparentar que estamos bien.

 Pero por dentro nos enfrentamos a la verdad, 
algunas cosas no desaparecen sólo con una sonrisa, 
algunas cosas quedan clavadas dentro nuestro haciéndonos daño.

 Justamente esos son los momentos 
en los que ya no queremos pretender más; 
momentos en los que preferimos dejarnos estar 
y ser arrastrados por el caos que nos rodea 
hasta que finalmente nos sentimos como en casa


Una semana

 Hace unos años vi una película que me cambió mucho la forma de ver ciertas cosas. Además de inspirarme me hizo darme cuenta que sólo tenemos una vida para hacerla contar, y si bien es cliché, es cierto que deberíamos vivir cada día cómo si fuera el último. 
 Hoy quiero compartir esta experiencia con ustedes, los invito a ver esta película basada en una historia real y a reflexionar con estas palabras que el protagonista escribió:


 Al llegar a esos raros momentos de lucidez,
esos destellos cuando el universo tiene sentido, intentas desesperadamente aferrarte a ellos .

 Son los botes salvavidas para los tiempos más oscuros cuando la inmensidad lo es todo,
la naturaleza incomprensible de la vida es completamente ilusoria ,
Así que la verdadera pregunta se convierte, o siempre debería haber sido... ¿Qué harías si sabes que sólo tienes un día o una semana, o un mes de vida?

 ¿A qué salvavidas te aferrarías? ¿Qué secreto contarías? ¿Qué banda irías a ver? ¿A quién le declararías tu amor? ¿Qué deseo te gustaría cumplir? ¿A que lugar exótico viajarías para tomar un café? ¿Qué libro escribirías?
Ben Tyler



¿Qué opinan ustedes al respecto de estás palabras? Para mi se trata de aprovechar cada momento, dejar de estructurar tanto nuestra vida y solo vivirla. 
Espero leer sus comentarios! 






29 de agosto de 2015

Para que empiecen a conocerme...

 Ya les explicaré el fin de este blog y porqué el titulo incluye la palabra "proyecto", pero ahora quiero compartir algo para que puedan empezar a conocer un poco de mis trabajos.
 Este es uno de mis primeros textos y la verdad que le tengo mucho cariño, solo lo he compartido con una persona, pero creo que ya es hora de expandir mis lectores.
 Ojala lo disfruten, y espero leer sus opiniones!



La última visita

Enero, 14
 “Si yo no hubiera vivido en una finca, junto a un lago, ¿Acaso me habría puesto a escribir? Habría sofocado en mi esta pasión y no habría hecho otra cosa que pescar”. Antes de venir, me sentía completamente aterrado, me asustaba algo tan simple como un cambio, la vida se compone de ellos, y yo le tenía miedo. ¡Pero qué absurdo era ese miedo mío! Tenía miedo de que mi querida Marta decidiera no acompañarme, pero ella lo hizo. Qué felicidad sentí al momento en que me informó que me seguiría a cualquier lugar donde nuestros dos hijos eligieran para mí. Al fin, no fue tan devastadora idea, es un lugar enorme, con parques y jardines, y múltiples actividades, ajedrez, caminatas, etc. Cada una más tediosa que la anterior. Los señores que residen aquí también, no paran de balbucear puras jergas legales. Yo ya he dejado eso en el pasado, entiendo que ya no estoy en la corte, todos los días me pregunto: ¿   Qué será lo que los motiva a ellos, a revivir el pasado? Pero creo saber, por distintos motivos, la respuesta. El pasado, uno siempre recordará un lugar sin problemas, solo la alegría de aquellos momentos que quedaron en la memoria.
 Ayer, antes de la cena, mientras mi ópera favorita inundaba mi cuarto, seguí escribiendo, siento que mi obra toma mayor atractivo con cada palabra. Si mis hijos supieran lo que estoy escribiendo serian tan felices, y no soy capaz de imaginarme que sentirían si supieran que su madre viene todas las tardes a visitarme y a repasar las líneas del día. Ella me acompaña cada anochecer, y cuando se va, siento que la inspiración queda dando vueltas en mi minúscula habitación. Escribo hasta largas horas de la noche, para esperarla al día siguiente con más.

Enero, 16
 Sería imposible describir el buen presentimiento que me da mi obra. Cada vez la siento más viva, mis emociones corren a través de la pluma incrementando las páginas, ya no sé donde están mis emociones y donde están las de mis personajes. ¡Hay tantas cosas mías entre esas oraciones! Ella sigue apareciendo a nuestra cita, siempre, antes de que el sol desaparezca por el horizonte. ¡A veces quisiera que su visita no pereciera al igual que la noche! Desearía también que mis hijos me visitaran. Ya han pasado tres semanas, y no tengo noticias del pequeño Diego. Pensé en ponerle a un personaje secundario si nombre. Diego Eguren. Sé que suena bien, quedaría muy bien en la obra. Aún no se lo he dicho a Marta, pero sé que ella estará de acuerdo, encantada mejor dicho.
 Ayer le hablé a la enfermera de ella, a esa que viene siempre a traerme esas asquerosas pastillas que tomo todos los días después del almuerzo. Le conté todo lo que habíamos pasado juntos durante los 47 años de casados. Le gusto la historia, lo vi en su mirada brillante, ella quisiera tener algo como lo que Marta y yo tuvimos, pero es imposible, que alguien en este mundo pueda igualar el amor que yo le tengo a mi querida. Ahora entiende porque la espero todas las tardes, ella misma aceptó que era muy afortunado en poder verla. Sé que mucha gente no lo entiende, tampoco me molesta que no lo hagan, solo me gustaría que respeten la idea de que ella viene de visita todos los días, viene a verme, con su sonrisa, la misma que tenía el día en que la vi en ese parque. La enfermera me pidió explícitamente que no le contara a nadie de sus visitas. No entendí el  porqué pero tampoco se lo pregunté. Yo solo me limité a asentir y a esperar. Di un paseo por el jardín, un día hermoso. Ahora no entiendo por qué no hice esto antes, tan atemorizado estaba que no me permitía a mi mismo disfrutar de las cosas. Ahora puedo disfrutarlas junto a ella, nuevamente.

Enero, 20
 Ya extrañaba estas páginas, mis paginas de deshago. ¿Qué sería de mi cordura sin estas escrituras en las cuales vuelco mis más profundos deseos? Aquellos que ni a ella le cuento. Así como a ella no le conté como salieron mis últimos exámenes del Dr. Rivera. ¿Para qué preocuparla? Ella yo lo vivió, yo voy por el mismo camino que ella transitó. Si tengo suerte tal vez podamos reunirnos para siempre. Tampoco se los dije a mis hijos. Tal vez cuando vengan a visitarme. Va a ser difícil ver sus caras cuando se enteren que sus dos padres sufrieron lo mismo, y terminaron igual; tal vez les podría contar que al menos no voy a estar solo.
 Cuando Marta se entere no me va a dejar mas jamás, va a estar a mi lado, lo sé, puedo sentirlo muy dentro mío. Antes de ayer por ejemplo, se quedó más tiempo de lo acostumbrado, me quedé mostrándole las fotos de nuestro nietito, y allí fue cuando le dije que quería usar su nombre en mi novela. Sinceramente no pensé que le gustaría tanto la idea. Estoy pensando en el nombre para mi obra. Ella me ayudó bastante, me dijo muchas ideas que tenía.
 Todavía estoy considerando la idea de decirle que los chicos quieren llevarme al cementerio la semana que viene. Ellos saben que el martes que viene se cumplirán dos años de la muerte de mi querida Marta. ¿Pero cómo les digo yo que ella está aquí conmigo? Con todos nosotros. Sé que no me creerían, así como lo hace todo el mundo al que le cuento que me difunta esposa viene a visitarme todas las tardes. Recuerdo el día del hospital. Ella me tomó la mano y me dijo: “jamás te dejare”. Me lo había prometido y, hasta ahora, jamás había roto esa promesa.

Enero, 29
 Fui al cementerio. Pero decidí no decirles a los chicos, los alteraría mucho. Sé que no es fácil aceptar que yo la veo, la siento. No es fácil aceptar que yo sé con seguridad, que viene a acompañarme. Ya no debería preocuparme mucho mas por eso, el doctor volvió a llamarme al consultorio hoy. Me dijo que las cosas estaban empeorando con mi condición.  Me aconsejó que aprovechara a estar con mi familia, a rodearme de su amor y asegurarles que yo también los amo. Mis hijos ya saben todo eso, lo que no le dije al doctor es que el poco tiempo que me queda quiero gastarlo perdiéndome en los ojos de mi queridísima Marta, quiero escribir hasta que mis manos duelan y disfrutar hasta que el sol vuelva a salir a su lado. No me pudo decir con exactitud cuánto tiempo me quedaba aquí, pero es reconfortante saber que en poco tiempo la voy a tener conmigo todo el tiempo. Mi último deseo es que mi última visita sea de ella, así sabré que estaremos juntos en la eternidad del recuerdo de una historia que sigue su curso.


Bienvenida

 Saludos a todo aquél que quiera acompañarme en esta travesía que representa el inicio de una profesión que siempre soñé con tener.
 Quizás sea otra aficionada mas, pero la verdad es que aficionada o no, escribir es lo que me hace feliz. Por eso estoy acá, exponiendo algo tan personal como mis borradores, deseando que alguien quiera leerlos. Deseando principalmente, que alguien sienta las emociones que tanto quiero trasmitir por medio de las palabras.
 Este es el inicio, no necesito tener admiradores por todo el mundo, solo algunas personas que disfruten lo que hago. Espero que pueda encontrar a esas personas, y desde ya, agradezco a todos los que me ayuden a cumplir mi meta. 




"Los escritores no son en realidad personas... son muchas personas tratando de ser una." F. Scott Fitzgeralg 

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