29 de agosto de 2015

Para que empiecen a conocerme...

 Ya les explicaré el fin de este blog y porqué el titulo incluye la palabra "proyecto", pero ahora quiero compartir algo para que puedan empezar a conocer un poco de mis trabajos.
 Este es uno de mis primeros textos y la verdad que le tengo mucho cariño, solo lo he compartido con una persona, pero creo que ya es hora de expandir mis lectores.
 Ojala lo disfruten, y espero leer sus opiniones!



La última visita

Enero, 14
 “Si yo no hubiera vivido en una finca, junto a un lago, ¿Acaso me habría puesto a escribir? Habría sofocado en mi esta pasión y no habría hecho otra cosa que pescar”. Antes de venir, me sentía completamente aterrado, me asustaba algo tan simple como un cambio, la vida se compone de ellos, y yo le tenía miedo. ¡Pero qué absurdo era ese miedo mío! Tenía miedo de que mi querida Marta decidiera no acompañarme, pero ella lo hizo. Qué felicidad sentí al momento en que me informó que me seguiría a cualquier lugar donde nuestros dos hijos eligieran para mí. Al fin, no fue tan devastadora idea, es un lugar enorme, con parques y jardines, y múltiples actividades, ajedrez, caminatas, etc. Cada una más tediosa que la anterior. Los señores que residen aquí también, no paran de balbucear puras jergas legales. Yo ya he dejado eso en el pasado, entiendo que ya no estoy en la corte, todos los días me pregunto: ¿   Qué será lo que los motiva a ellos, a revivir el pasado? Pero creo saber, por distintos motivos, la respuesta. El pasado, uno siempre recordará un lugar sin problemas, solo la alegría de aquellos momentos que quedaron en la memoria.
 Ayer, antes de la cena, mientras mi ópera favorita inundaba mi cuarto, seguí escribiendo, siento que mi obra toma mayor atractivo con cada palabra. Si mis hijos supieran lo que estoy escribiendo serian tan felices, y no soy capaz de imaginarme que sentirían si supieran que su madre viene todas las tardes a visitarme y a repasar las líneas del día. Ella me acompaña cada anochecer, y cuando se va, siento que la inspiración queda dando vueltas en mi minúscula habitación. Escribo hasta largas horas de la noche, para esperarla al día siguiente con más.

Enero, 16
 Sería imposible describir el buen presentimiento que me da mi obra. Cada vez la siento más viva, mis emociones corren a través de la pluma incrementando las páginas, ya no sé donde están mis emociones y donde están las de mis personajes. ¡Hay tantas cosas mías entre esas oraciones! Ella sigue apareciendo a nuestra cita, siempre, antes de que el sol desaparezca por el horizonte. ¡A veces quisiera que su visita no pereciera al igual que la noche! Desearía también que mis hijos me visitaran. Ya han pasado tres semanas, y no tengo noticias del pequeño Diego. Pensé en ponerle a un personaje secundario si nombre. Diego Eguren. Sé que suena bien, quedaría muy bien en la obra. Aún no se lo he dicho a Marta, pero sé que ella estará de acuerdo, encantada mejor dicho.
 Ayer le hablé a la enfermera de ella, a esa que viene siempre a traerme esas asquerosas pastillas que tomo todos los días después del almuerzo. Le conté todo lo que habíamos pasado juntos durante los 47 años de casados. Le gusto la historia, lo vi en su mirada brillante, ella quisiera tener algo como lo que Marta y yo tuvimos, pero es imposible, que alguien en este mundo pueda igualar el amor que yo le tengo a mi querida. Ahora entiende porque la espero todas las tardes, ella misma aceptó que era muy afortunado en poder verla. Sé que mucha gente no lo entiende, tampoco me molesta que no lo hagan, solo me gustaría que respeten la idea de que ella viene de visita todos los días, viene a verme, con su sonrisa, la misma que tenía el día en que la vi en ese parque. La enfermera me pidió explícitamente que no le contara a nadie de sus visitas. No entendí el  porqué pero tampoco se lo pregunté. Yo solo me limité a asentir y a esperar. Di un paseo por el jardín, un día hermoso. Ahora no entiendo por qué no hice esto antes, tan atemorizado estaba que no me permitía a mi mismo disfrutar de las cosas. Ahora puedo disfrutarlas junto a ella, nuevamente.

Enero, 20
 Ya extrañaba estas páginas, mis paginas de deshago. ¿Qué sería de mi cordura sin estas escrituras en las cuales vuelco mis más profundos deseos? Aquellos que ni a ella le cuento. Así como a ella no le conté como salieron mis últimos exámenes del Dr. Rivera. ¿Para qué preocuparla? Ella yo lo vivió, yo voy por el mismo camino que ella transitó. Si tengo suerte tal vez podamos reunirnos para siempre. Tampoco se los dije a mis hijos. Tal vez cuando vengan a visitarme. Va a ser difícil ver sus caras cuando se enteren que sus dos padres sufrieron lo mismo, y terminaron igual; tal vez les podría contar que al menos no voy a estar solo.
 Cuando Marta se entere no me va a dejar mas jamás, va a estar a mi lado, lo sé, puedo sentirlo muy dentro mío. Antes de ayer por ejemplo, se quedó más tiempo de lo acostumbrado, me quedé mostrándole las fotos de nuestro nietito, y allí fue cuando le dije que quería usar su nombre en mi novela. Sinceramente no pensé que le gustaría tanto la idea. Estoy pensando en el nombre para mi obra. Ella me ayudó bastante, me dijo muchas ideas que tenía.
 Todavía estoy considerando la idea de decirle que los chicos quieren llevarme al cementerio la semana que viene. Ellos saben que el martes que viene se cumplirán dos años de la muerte de mi querida Marta. ¿Pero cómo les digo yo que ella está aquí conmigo? Con todos nosotros. Sé que no me creerían, así como lo hace todo el mundo al que le cuento que me difunta esposa viene a visitarme todas las tardes. Recuerdo el día del hospital. Ella me tomó la mano y me dijo: “jamás te dejare”. Me lo había prometido y, hasta ahora, jamás había roto esa promesa.

Enero, 29
 Fui al cementerio. Pero decidí no decirles a los chicos, los alteraría mucho. Sé que no es fácil aceptar que yo la veo, la siento. No es fácil aceptar que yo sé con seguridad, que viene a acompañarme. Ya no debería preocuparme mucho mas por eso, el doctor volvió a llamarme al consultorio hoy. Me dijo que las cosas estaban empeorando con mi condición.  Me aconsejó que aprovechara a estar con mi familia, a rodearme de su amor y asegurarles que yo también los amo. Mis hijos ya saben todo eso, lo que no le dije al doctor es que el poco tiempo que me queda quiero gastarlo perdiéndome en los ojos de mi queridísima Marta, quiero escribir hasta que mis manos duelan y disfrutar hasta que el sol vuelva a salir a su lado. No me pudo decir con exactitud cuánto tiempo me quedaba aquí, pero es reconfortante saber que en poco tiempo la voy a tener conmigo todo el tiempo. Mi último deseo es que mi última visita sea de ella, así sabré que estaremos juntos en la eternidad del recuerdo de una historia que sigue su curso.


Bienvenida

 Saludos a todo aquél que quiera acompañarme en esta travesía que representa el inicio de una profesión que siempre soñé con tener.
 Quizás sea otra aficionada mas, pero la verdad es que aficionada o no, escribir es lo que me hace feliz. Por eso estoy acá, exponiendo algo tan personal como mis borradores, deseando que alguien quiera leerlos. Deseando principalmente, que alguien sienta las emociones que tanto quiero trasmitir por medio de las palabras.
 Este es el inicio, no necesito tener admiradores por todo el mundo, solo algunas personas que disfruten lo que hago. Espero que pueda encontrar a esas personas, y desde ya, agradezco a todos los que me ayuden a cumplir mi meta. 




"Los escritores no son en realidad personas... son muchas personas tratando de ser una." F. Scott Fitzgeralg 

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