23 de febrero de 2016

Una noche como cualquier otra





 Eran las tres de la mañana y el constante golpeteo en su puerta le aceleraba el corazón. ¿Quien podía aparecer a esa hora de la noche? Bajó las escaleras lo más rápido que pudo, y se golpeó el pie con la mesilla del living mientras corría hacia la entrada. 
 Al abrir la puerta vio a su hermana menor de pie, llorando desconsoladamente. La recorrió con la mirada un segundo, ya habían pasado varias veces por lo mismo, siempre con el mismo tipo de hombre. Lo primero que vio fue el reflejo en la hoja ensangrentada del cuchillo, que sostenía entre sus manos rojas y aún húmedas.
 - Esto no es lo que parece- dijo su hermana entre sollozos, mientras dejaba caer el cuchillo. 
 Pero ella sabía lo que había sucedido, su pequeña hermana, a quien había defendido tantas veces lo había hecho otra vez. 

5 comentarios:

  1. Que buena historia con tan pocas palabras!

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  2. Hola!
    Muy buena historia! El final me ha encantado, y además esta muy bien escrita.
    Me ha encantado tu blog, desde ahora lo sigo! También me gustaría invitarte al mio, espero que también te gusten mis microrrelatos, voy a seguir leyendo los tuyos! Nos leemos!

    http://conunaplumaenmismanos.blogspot.com.es/

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    1. Hola Ana! Me alegra mucho que te haya gustado y muchas gracias por quedarte!
      Ya me paso por tu blog :)
      Saludos!

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  3. Muy bueno! Es difícil resolver una situación en tan pocos caracteres. Admirable, te felicito. Saludos.

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    1. Muchísimas gracias por tus palabras María!! Me alegra que te haya gustado, te invito a seguir viendo otras entradas :)
      Saludos!

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