30 de mayo de 2016

Carta a un ausente


  A veces pienso en vos. Lo hago bastante seguido en realidad, a veces ni siquiera lo hago a propósito, sólo tengo flashes de recuerdos mientras hago mis cosas cotidianas.

  De repente se me viene a la mente tu imagen, tus ojos chuecos, la mancha en tu nariz, tus dientes torcidos, pienso en todas esas pequeñas cosas que te caracterizaban.

  Otras veces sólo recuerdo las cosas que solías hacer, recuerdo como roncabas, o como podías ganarte el corazón de cualquier persona nada más con tu mirada.

  Lo peor es cuando se me viene a la cabeza el momento confuso en el que me dijeron que ya no estabas con nosotros. Todavía lo veo como si hubiera sido ayer, porque la verdad es que no creo poder olvidar ese momento, olvidar esa sensación horrible en mi pecho de saber que ya no te vería. Tuve la suerte de poder despedirme, te dije todo lo que siempre quise decirte, y te juré que nunca te iba a olvidar.

  Y no te olvido, es imposible olvidarte, pero la cuestión es que cada vez que me acuerdo de todo eso, de cualquier cosa que tenga que ver con vos, algo en mi pecho se oprime y duele, mucho. Dolió hace casi seis meses y sigue doliendo todavía ahora. Mi mayor pena es que nunca pudiste entender lo que estaba pasando, nunca pudiste ver que te estábamos cuidando. 

  Quisiera decir que algún día voy a dejar de sentir ese dolor pero no creo, porque extrañarte es una de las cosas más duras que me tocó vivir y todavía estoy descifrando como existir sin vos a mi lado cada día. Ese día te hice varias promesas, aún no puedo cumplir la de estar bien sin vos; pero sí mantengo mi promesa de recordarte siempre y de amarte a la distancia.

29 de mayo de 2016

Proyecto III - Cacería (Segunda Parte)

 Buen fin de semana para todos! Como les prometí, hoy traigo la segunda y última parte de "Cacería", el tercer proyecto del blog. Esta parte es un poco más extensa, pero espero que valga la pena.
 Acá les dejo el link de la primera parte para que ninguno esté perdido y puedan leer la historia completa.
 Espero que les guste la culminación del relato!!



Cacería


  Cuando Victor llegó a su casa tiró la mochila en el sillón y fue directo a la computadora, quizás si ahorraba lo suficiente podría llegar a comprar alguna moto usada, esas de segunda mano que salen una ganga. Quizás de esa forma podría conseguir finalmente que Alicia se interesara, y quién sabe donde todo podría terminar. Su celular sonó y con su silla de escritorio rodó hasta su mochila, le había llegado un mensaje de texto de un número desconocido.
“Mañana 11 pm en la vieja casa de Lorian, 
te contaré mi secreto si llevas a tus amigos enamorados, A”.
  Su corazón comenzó a latir más rápido. Estaba tan emocionado que ni siquiera de detuvo a pensar cómo Alicia, quien no conocía a nadie, había conseguido su número celular, pero eso no le importaba a él, lo único en lo que debía concentrarse era en llevar a la pareja y quizás esa noche sería la noche. Ya se podía imaginar cómo su vida cambiaría con una novia como Alicia, sus padres al principio no la aceptarían bien, pensarían que es una mala influencia para él, pero era justamente eso lo que Victor deseaba, un poco de aventura, y estaba seguro que ella lo guiaría a cosas increíbles.
  Le costó bastante convencer a su amigo. Todos conocían la casa de Lorian, una vieja y maltrecha casa de un hombre que había muerto hace mucho ya, estaba al otro lado de la ciudad y su reputación no era muy buena, en un pueblo tan aburrido como ese cuando los jóvenes buscaban algo alocado iban a beber allí. Cuando su amigo le preguntó a Victor porqué se esforzaba tanto por estar con ella él no pudo responder, porque no lo sabía. No sabía qué era lo que tanto lo atraía, era como si ella tuviera un poder especial sobre él, un poder que no lo dejaba pensar con claridad. Luego de varios intentos Victor logró convencer a su amigo de ir al encuentro. Ese fue el primer error de todo este evento desastroso.

25 de mayo de 2016

Proyecto III - Cacería (Primera Parte)












 Sé que estuve un poco alejada este mes, pero al menos ahora vengo con algo especial entre manos, algo que vengo planeando hace un tiempo, últimamente estoy trabajando en historias un poco más extensas de lo normal y para no cansarlos decidí subirlos de a poco, algo así como en capítulos. Asique les traigo mi primera historia dividida en entregas.
Para estrenar esta modalidad decidí usar uno de mis disparadores creativos, aunque no puedo decirles cuál porque les arruinaría el final de esta historia.
 No quiero hartarlos de preámbulos, pero sí necesitan saber una cosa. Esta historia no es una historia de amor como se podría sospechar, sólo les pido que sigan leyendo la próxima entrega para entender. Espero que les guste!!



 Cacería


 Era muy entrada la noche, el cielo parecía tan negro que se fundía con el horizonte lejano.
 Estaba a unos kilómetros de la ciudad, en el medio de la 
nada, y la única luz provenía de la luna llena, que se erguía en lo alto del cielo. Él corría por la carretera y sus zapatos hacían ruido al golpear el pavimento. Estaba sudando tanto que las gotas le escurrían por los ojos, pero extrañamente sentía el cuerpo helado. Le dolía todo, puesto que su estado físico nunca hacía sido su mayor cualidad, pero no se podía detener. ¿Verdad? Porque si se detenía quien sabe qué pasaría, pero también tenía en la cabeza otra pregunta, ¿qué haría al llegar? ¿Iría con la policía? Pero ella tenía razón, ¿quién le creería? No tenía idea de lo que haría al llegar, lo único que sabía es que no podía detenerse asique solo siguió corriendo a la luz de la luna, esperando despertar de una horrible pesadilla.




  Su nombre era Alicia y era nueva en la ciudad, como es de esperarse toda la ciudad estaba más que intrigada con aquella peculiar jovencita. Sus padres habían comprado una casa al otro lado de la colina, muy alejado de tumulto, quizás era esa la razón por la cual nunca nadie los había conocido, sólo conocían a la revoltosa Alicia y eso era todo. En una ciudad tan pequeña y aburrida como ésta, la nueva familia misteriosa llamó mucho la atención.
 Sin duda ella destacaba entre el tumulto de gente ordinaria, su cabello largo negro como el azabache, sus ojos todos pintarrajeados del mismo color, sus orejas repetidamente perforadas, esas ruidosas botas de tacón, y peor aún esas escandalosas pulseras que llevaba en ambas muñecas, pulseras de cadenas gruesas llenas de pequeños dijes de todas las formas y colores que resonaban como cascabeles cuando ella caminaba.
  Por supuesto que Victor estaba asombrado con ella, él siempre había llevado una vida aburrida, cumpliendo todos sus deberes como se supone, haciéndole caso a sus padres, y siempre portándose como “el jovencito que debía ser”, al menos esas eran las palabras de su madre, entonces cuando la extraña y misteriosa chica llegó el sólo quedó embobado. Ella representaba toda la rebeldía y libertad que él siempre había añorado y se moría por una probada de esa vida. Aunque claro también estaba el factor edad, él había cumplido los diecisiete hacía poco y su mejor amigo ya tenía novia, una jovencita muy bonita y amable. Él veía lo feliz que su amigo estaba y no podía evitar sentir un poco de envidia, tenía la ilusión de que Alicia llenara ese lugar en su vida. Pero sabía que ella nunca le prestaría atención a una chico tan común como él, ella seguramente solía estar con chicos que se pintan de negro los ojos y andan en su motocicleta poderosa, también negra asique sólo le limitó a mirarla en los pasillos de la escuela, con ese estrepitoso ruido que hacían sus pulseras al caminar.

  Él nunca creyó tener una oportunidad con ella, y por eso se asombró tanto cuando un día  a la salida ella se acercó con una sonrisa seductora en su rostro y entabló conversación. O más bien “conversación”, ella fue muy directa, se paró a su lado y se apoyó en la pared con los brazos cruzados sobre su pecho. 

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