29 de mayo de 2016

Proyecto III - Cacería (Segunda Parte)

 Buen fin de semana para todos! Como les prometí, hoy traigo la segunda y última parte de "Cacería", el tercer proyecto del blog. Esta parte es un poco más extensa, pero espero que valga la pena.
 Acá les dejo el link de la primera parte para que ninguno esté perdido y puedan leer la historia completa.
 Espero que les guste la culminación del relato!!



Cacería


  Cuando Victor llegó a su casa tiró la mochila en el sillón y fue directo a la computadora, quizás si ahorraba lo suficiente podría llegar a comprar alguna moto usada, esas de segunda mano que salen una ganga. Quizás de esa forma podría conseguir finalmente que Alicia se interesara, y quién sabe donde todo podría terminar. Su celular sonó y con su silla de escritorio rodó hasta su mochila, le había llegado un mensaje de texto de un número desconocido.
“Mañana 11 pm en la vieja casa de Lorian, 
te contaré mi secreto si llevas a tus amigos enamorados, A”.
  Su corazón comenzó a latir más rápido. Estaba tan emocionado que ni siquiera de detuvo a pensar cómo Alicia, quien no conocía a nadie, había conseguido su número celular, pero eso no le importaba a él, lo único en lo que debía concentrarse era en llevar a la pareja y quizás esa noche sería la noche. Ya se podía imaginar cómo su vida cambiaría con una novia como Alicia, sus padres al principio no la aceptarían bien, pensarían que es una mala influencia para él, pero era justamente eso lo que Victor deseaba, un poco de aventura, y estaba seguro que ella lo guiaría a cosas increíbles.
  Le costó bastante convencer a su amigo. Todos conocían la casa de Lorian, una vieja y maltrecha casa de un hombre que había muerto hace mucho ya, estaba al otro lado de la ciudad y su reputación no era muy buena, en un pueblo tan aburrido como ese cuando los jóvenes buscaban algo alocado iban a beber allí. Cuando su amigo le preguntó a Victor porqué se esforzaba tanto por estar con ella él no pudo responder, porque no lo sabía. No sabía qué era lo que tanto lo atraía, era como si ella tuviera un poder especial sobre él, un poder que no lo dejaba pensar con claridad. Luego de varios intentos Victor logró convencer a su amigo de ir al encuentro. Ese fue el primer error de todo este evento desastroso.


  Al día siguiente Victor se levantó con un nudo  en el estómago. Hubiera sido un sábado regular si no hubiera recibido la invitación de esa chica que lo enloquecía,  hubiera hecho su tarea, luego hubiera visto alguna película en el cine de la ciudad y eso sería todo. Pero este no era para nada un sábado normal, aunque intentó concentrarse en sus deberes. Y en vez de la salida al cine le dijo a sus padres que saldría con unos amigos luego de la cena, cuidó mucho su elección de palabras para que no se convirtiera en una mentira, pero sí obvió algunos detalles que hubieran sido importantes para el desenlace de la noche. Si él hubiera sabido lo que ocurriría le hubiera dicho a sus padres dónde estaría y con quién, en especial con quién. Asique ese fue el segundo error.
   Victor fue a pie hasta la casa de su mejor amigo para recoger a la feliz pareja. Victor y él eran amigos desde hacía tanto tiempo que eran casi hermanos, pero últimamente se habían convertido en un grupo extraño de tres personas, donde él en general se sentía un poco incómodo; aunque se alegraba por su amigo, le hubiera gustado volver a ser lo que eran antes de la llegada de “la novia”. Golpeó la puerta y esperó a que salieran, mientras se alisaba un poco la remera.
-          En serio quieres impresionar a esta chica.- dijo su amigo cuando lo vio a Victor todo vestido de negro.
  A él no le cayó bien el comentario, porque sabía que su amigo no entendía lo que sentía por Alicia.
-          No te preocupes, - intervino la chica que vestía de rosa- te ayudaremos esta noche.
  Y así se marcharon los tres hacia la vieja casa abandonada. Al menos era una bonita noche para caminar, el cielo estaba despejado y la luna iluminaba bien el camino.
  Llegaron un poco cansados, habían caminado sin apuro pero esa distancia cansaba a cualquiera. Ninguno de los tres había estado en la vieja casa antes, y nunca se habían dado cuenta de lo espeluznante que parecía ese lugar. Era una vieja mansión negra llena de moho y enredaderas, el pasto alrededor estaba tan crecido que llegaba hasta las ventanas, aunque lo peor era que su estructura no parecía lo suficientemente firme como para soportar mucho tiempo. Deberían haber vuelto en ese momento, deberían haberse dado cuenta que era una locura estar allí con una completa desconocida que dejaba muchas sospechas.
  Pero Victor quería una oportunidad con Alicia y sus amigos querían apoyarlo asique se adentraron en el pastizal, por un pequeño senderito que conducía hacia la puerta principal y no dudaron en entrar. En el hall central había algunas lámparas de gas encendidas, y le daban un aspecto muy lúgubre a la habitación. Todo estaba en silencio, asique cuando Alica les habló los tres se sobresaltaron.
-          Están aquí- dijo con tono de sorpresa.- Pasen, esta noche será divertida.- tomo a Victor de la mano y lo arrastró hacia el centro del hall donde había un viejo sillón que olía a cerveza. Él se preguntó quién habría traído un sillón aquí tan sólo para beber más cómodos.

 De seguro los amigos de Victor hubieran preferido no estar allí con esa gótica chica que los incomodaba, de hecho se mantuvieron bastante en silencio durante ese corto periodo de tiempo que estuvieron allí. Al contrario, Victor pensaba que la noche iba de maravilla, a él no le interesaba que Alicia contara historias macabras y se riera de ellas.
-          Esto está un poco muerto- dijo Alicia luego de un largo rato de silencio.- Tengo un juego, pero ustedes dos, tortolitos, tienen que jugar.
-          En realidad, creo que nosotros nos vamos…- comenzaron a levantarse de donde estaban sentados pero ella se interpuso en su camino.
-          No. No se van a marchar.
  De repente la sonrisa se borró de la cara de Alicia, y a la luz de esa pobre lámpara su rostro tomo un aspecto oscuro que a ninguno de los dos les gustó. Vicor apoyó la idea de Alicia y les pidió que se quedaran. El pobre Victor, tan embobado con esa chica, hizo desde el principio lo que ella quería. Recién cuando volvieron a sentarse, de mala gana, la chica les sacó la vista de encima para hablar.
-          Bien. Para conocernos un poco más quiero que cada uno me diga cuál es su peor miedo en el mundo.
  Al principio los participantes se resistieron un poco, parecía algo muy personal para una supuesta noche de diversión.
-          No sean miedosos. Es para que todos en esta habitación podamos conocernos.- su tono pasó a ser un poco autoritario asique los tres accedieron, y Alicia pidió especialmente que el amigo de Victor empezara la ronda.
-          Bueno se aclaró la garganta, algo incomódo, antes de hablar- le tengo miedo a las serpientes, a los monos capuchinos…
-          No. No.- lo detuvo la jovencita autoritaria.- Si la idea es conocernos mejor, tienes que hacerlo mejor que eso.- el joven asintió y volvió a empezar.
-          Supongo que en este momento tengo miedo de lo que pasará el próximo año, luego de que terminemos la escuela. Todos tomaremos caminos separados y tengo miedo de no poder mantener todo esto…- le tomó la mano a su novia y luego miró a Victor con una mirada afligida y su cabeza gacha.
  Alicia se puso de pie y se paró en frente de él, le puso una mano en el hombro y busco su mirada.
-          Eso fue genial. ¿Sabes? Confesar los miedos es bueno porque nos da el valor de afrontarlos.
  Por primera vez el amigo de Victor creyó que Alicia le podría caer bien, pensó que con sus palabras quizás no era tan malvada como él pensaba. Pero eso cambió cuando ella comenzó a reír maliciosamente.
-          Perdón por haberte mentido. Lo único útil de confesar los miedos es que el alma se debilita lo suficiente para que yo pueda hacer esto.
  Y entonces Alicia deslizó su mano desde el hombro hasta el pecho del muchacho y lo presionó. El chico comenzó a palidecer y a temblar. Su novia empezó a gritar, y a empujar a Alicia, pero eso ya era inútil, la chica había comenzado su cacería y nada la detendría. Victor no podía creer lo que veía, literalmente a su amigo le salía como humo brillante del pecho, que iba hasta la muñeca de Alicia. Sería imposible decir cuánto duró aquello, para los que veían la escena parecieron horas, pero tan solo fueron unos pocos segundos. De repente el muchacho desapareció por completo, todo su cuerpo se había convertido en ese humo brillante que viajó hasta la muñeca de Alicia y se materializó en un dije dorado, el más brillante de toda su extensa colección. Su novia cayó al piso gritando histérica, mientras sus mejillas se empapan de lágrimas, quizás era porque había perdido a su novio, o quizás fuera porque estaba aterrada.
  Victor se quedó inmóvil, por más que quisiera no se podía mover, quería tomar a la chica histérica y salir corriendo pero no pudo. Sólo se quedó observando a Alicia cuando se volteó con una gran sonrisa de satisfacción y le dijo:
-          Amo los jóvenes enamorados, tienen las almas más puras de todas.  
-          ¿Qué le hiciste? ¿Vas a matarnos también?- balbuceó Victor, su voz era casi un susurro, asique fue extraño que Alicia pudiera escucharlo por sobre los gritos.
-          Tomé su alma cómo un brillante trofeo nuevo- sacudió su muñeca y todos los dijes chocaron entre ellos, si eran centenares de dijes, significaba que había tomando centenares de vidas.- Y sí voy a matarla a ella, mírala, la pobre está tan aterrada que será un trabajo extremadamente fácil. Pero contigo…- negó con la cabeza.- Tu alma es aburrida y solitaria, no vale nada, para nadie. Pero gracias por traerlos, hacía tiempo que no sentía un amor tan puro como este.
  Alicia se acercó a Victor y le besó la mejilla en forma de agradecimiento, se la veía realmente contenta con las presas de esta noche. Luego se volteó y se acercó a la joven que se retorcía del miedo, cuando Alicia puso su mano en el pecho Victor supo que no podría hacer nada y salió corriendo de allí.



  Una semana había pasado del terrible accidente. Victor aún tenía pesadillas por las noches, soñaba con la desaparición de sus amigos, y con aquella chica que lo había manejado para que fuera su cómplice, todo lo que pasaba había sido su culpa y no estaba seguro de que podría olvidarlo.
  Seguía recordando la visita de los dos policías al día siguiente de la desaparición, llegaron a su casa preguntando qué había pasado esa noche, Victor aún estaba en shock pero pudo manejar la mentira bastante bien. Les dijo a los oficiales que habían ido a la casa de Lorian y que luego sus amigos lo habían acompañado a casa. No pudo aportar más información. Y tampoco pudo decirles lo que realmente había pasado, porque no le creerían. Asique sólo cargó con la culpa y el enojo hacia esa chica que aún seguía yendo a la escuela como si nada hubiera pasado, y que aún seguía guiñándole el ojo cada vez que se veían en los pasillos.

En los siguientes dos meses otros tres chicos desaparecieron de la faz de la tierra sin dejar rastro alguno. Nadie sabía que pasaba, porqué una ciudad tan común y segura como esta de repente se había convertido en escenario de repetidas desapariciones. Nadie excepto Victor, el sí sabía que pasaba, pero no podía decir nada. Y lo peor de todo era que a diario solía recordar las palabras de Alicia, "tu alma no vale nada". No sólo había perdido a sus amigos siendo el cómplice, sino que también había sido golpeado con la brutal honestidad de esa malvada jóven. Y ahora se daba cuenta que ella tenia razón.
Como Victor nunca pudo contarle nada de esa noche, nadie entendió porque ese joven tan normal cayó después en una terrible depresion que lo llevó al suicidio.

6 comentarios:

  1. WOW!!
    Me encanto la historia mica! Creo que muchos alguna vez tomamos decisiones malas por el capricho de tener a una persona, y a veces ni siquiera conocemos en realidad al objeto de nuestro encaprichamiento. No se si me explique jajaja.
    De todas formas me gusto mucho, un beso y espero leer mas pronto :)

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    1. Gracias Nadia!! Me alegra que te haya gustado. Es el texto más largo que escribí para el blog y me llevó mucho trabajo jaja.
      Y si se entiende, ese capricho ciego que sale de la nada que a veces nos lleva a cosas buenas, pero otras veces no.
      Muchas gracias por pasar :) Saludos!!

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  2. ¡Hola Micaela!
    Mi blog ha recibido el premio “The versatile blogger award” y el “Liebster awards” y te he nominado tu blog para este último (“Liebster awards”). ¡Enhorabuena ^-^!

    Entra en mi blog (VerdeZona) si quieres saber más detalles y las instrucciones para tus siguientes nominados.

    Un abrazo fuerte.
    Daniel.

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    1. Hola Daniel. Muchas gracias por tenerme en cuenta! Lo aprecio mucho. Ya me paso por tu blog para ver la entrada.
      Otro para vos.

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  3. Ooooookeeeeeey, debo admitirlo, no me esperaba para nada ese final. Osea, fue tan inesperado, tan bueno, tan derepente, que me encantó. Te felicito, Mica. Me gustó mucho el texto y durante la ultima parte me tuvite con la boca abierta. Me hubiee gustado que lo continuaras, creí que lo harías, pero Victor se suicidó :( De todas formas, fue un gran placer leerlo (y lamento no haberlo hecho antes)

    Un saludo y un abrazo!

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    1. Spoiler! Jajaj. La verdad mientras lo escribía pensé lo mismo, que haría una continuación, pero luego cuando llegué al final me dije: vamos a arruinarle la vida al pobre.
      Me alegra muchísimo que te haya gustado por dos razones: primero porque fue uno de las trabajos mas largos del blog y me costóbastante jaja; segundo, sos uno de mis autores favoritos en el mundo blgger, es un placer para mí que te haya gustado tanto.
      Muchas gracias por pasar y comentar John! Abrazo!!

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